candy crush

¿Qué hace a Candy Crush tan adictivo?

Me gusta escuchar música cuando viajo en el transporte público; me pongo mis audífonos y subo todo el volumen. Esto lo hago porque me fascina la música, pero sobre todo, porque acá el transporte es muy escandaloso: el motor, los niños que van saliendo de la escuela, sus madres platicando los chismes de la colonia. Me parece molesto. Realmente me pongo de malas cuando por la prisa de salir de casa olvido mis audífonos en casa. Hoy los olvidé. Me tocó sentarme a un lado de una señora que llevaba a su pequeño en brazos; lo sostenía despreocupada, pues estaba más bien perdida en la pantalla de su smartphone. No le puse mucha atención al principio, pero luego de unos minutos de escuchar la musiquita que salía de su teléfono no pude evitar voltear a ver qué era lo que hacía. Con una destreza que sugería que pasaba mucho tiempo en eso, la señora jugaba Candy Crush. Luego volví mi mirada a los demás pasajeros y noté a otros tantos igual de perdidos en el juego. Por algún momento pensé que la fiebre por el juego de los coloridos dulces había pasado, pero ya me di cuenta de que no es así.

Este juego para dispositivos móviles fue lanzado el 12 de abril del 2012, es decir, hace poco más de cinco años, y fue desarrollado y lanzado por la empresa de juegos británica King. Esta tiene, además del Candy Crush, juegos como Bubble Witch, Pyramid SolitairePet RescuePapa PearFarm Rescue, entre otros; esto, claro, sin contar las otras variables que tienen del juego del que hablo en este artículo y que tuvo mucho mayor éxito que el resto de los que King desarrolló. El impacto que tuvo este puzzle es indudable: de acuerdo con información del diario español El Mundo, son 409 millones de usuarios activos al mes los que dedican buena parte de su día a estar destruyendo bloques de brillantes colores y enviando notificaciones a sus amigos de Facebook para recargar sus vidas, o bien, invirtiendo una parte de su salario para comprarlas y así seguir adelante. ¿Y este juego alguna vez termina? Sí, pero hasta que te quedas sin dinero. ¿Sabes cuántas ganancias genera King (¡al día!) cada que le compras vidas? Algo así como 600 mil dólares; poco más, poco menos, ustedes hagan la cuenta.

¿Qué hace que las personas inviertan tanto tiempo en la pantalla de su smartphone para jugar un juego que parece no tener fin? ¿Qué hace que inviertan su dinero en esto? ¿Qué hace que mientras viajan en el transporte público, con su niño en brazos, se pierdan en la ventana del mundo virtual? ¿Qué hace que Candy Crush sea tan adictivo?

En un interesante reportaje realizado por el noticiero Buenos Días Perú (que si bien fue realizado en 2013 no ha perdido su vigencia), expertos entrevistados aseguran que se trata de sus colores. Pero bueno, esto no lo lean conmigo, que tan sólo estoy compartiendo mi punto de vista. Mejor chequen el enlace y escuchen esto de la voz de los que saben.

Queda claro, ¿no? A los motivos que hacen que el Candy Crush sea tan adictivo, puedo agregar otros tres motivos (que exponen expertos en el tema del comportamiento humano, por supuesto), así, si ya eres un adicto al juego, sabrás de bien a bien por qué esto sucede; si no lo eres, puedes intentar ayudar a tus amigos, familiares o a cualquier pobre cristiano que sufre de este mal que imperceptible va matando algo de lo más preciado que tenemos en la vida: el tiempo. Aquí los motivos, pues:

1.- El efecto de las Tareas incompletas

De acuerdo con el profesor de psicología y ciencias cognitivas de la Universidad de Sheffield, Tom Stafford, otro motivo de la “enviciamiento” hacia este juego se debe a algo llamado Efecto Zeigarnik. Se cuenta que la psocóloga por la cual fue nombrado este efecto, Bulma Zeigarnik, encontraba fascinante la habilidad de los meseros para recordar una larga lista de pedidos. En 1927 publicó un estudio al respecto. En este, explica que la razón por la que todas las tareas parecían frescas en su memoria, era porque estas habían sido interrumpidas antes de que pudieran acabarlas: era cuando las cumplían, cuando dejaban el plato en la mesa que las olvidaban. Este efecto, según la psicóloga, se basa en las motivaciones de terminación, y para StaffordCandy Crush genera tareas incompletas.

2.- Síntomas de abstinencia

La tortura moderna a la que muchos estamos dispuestos a someternos: la agonía que parece eterna cuando se te acaban las vidas y tienes que esperar 30 minutos (¡media hora de realidad!) o a veces menos para volver a jugar. Para los adictos al Candy Crush el tiempo no sólo transcurre lento, si no que parece correr hacia atrás. Tiempo de un problema no resuelto (con esto retomamos el punto anterior), y además, según Jude Gomilla, de la consultora en videojuegos Heyzap, la lógica de los 30 minutos crea un reforzamiento psicológico de que se tiene que jugar todos los días. Así se vuelve parte de tu rutina, pareciera ser que hasta te condicionas a saber si esperas un poco, obtendrás una recompensa: otra oportunidad para superar el nivel.

3.- Se lo puede encontrar en Facebook…

Y en iOS y Android… No importa en el lugar en el que estés: en el transporte público, en tu casa, en una fiesta, en la iglesia, en la fila del banco, en la escuela, en el baño, con tu novix… Candy Crush está en todas partes. Si se te acaba la pila del celular puedes llegar a un cibercafé, rentar media hora y continuar con la partida sin ningún problema. Como la señora a la que vi en el transporte público y provocó que hiciera todo esto: los asientos de fibra de vidrio, el movimiento del bus, el viento entrando por la ventana, los espectadores y su hijo en brazos le brindaron una experiencia aún más excitante a la hora de jugar…

 

 

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